18 septiembre 2008

Cena

El hambre me está taladrando el estómago. Por suerte ya conseguí la comida. Y estoy por llegar a casa, es aquí nomás, falta poco.
Apuro el paso, casi arrastrando con mi brazo derecho la bolsa de víveres que serán mi cena.
¡Mierda!. No hay nada que comer... A estos vecinos del carajo sólo se les ocurrió tirar papeles y botellas de plástico vacías.

3 comentarios:

CACIQUE OJOS ROJOS dijo...

LUCILA: tu blog es sencillamente excelente. Es maravillosa la forma de relatar con pocas palabras la cruel realidad que le toca vivir a tanta gente en nuestro planeta. Espero que sigas deleitando mi alma con el arte de tus palabras... Un beso grande. JOAQUIN

martín m. dijo...

"madición" suena a "recórcholis".

usaría mejor otra expresión
más efectiva y cierta

quizás:
"la puta que lo parió"
o
"ricachones del orto"

también diría "apuro" en vez de "apresuro".

creo que eso harí más creíble a la narración.

el trasfondo está bueno. a seguir.

un beso

Lucila Lastero dijo...

Hola martín! Efectivamente, te cuento que en la versión primera del cuento decía "la puta madre!" en vez de "maldición", y "putos vecinos" en vez de "vecinos de mierda". Resulta que después cambié porque ya me parecía que quedaban muchas puteadas juntas... Y es todo un tema esto de los microrrelatos, de tratar de buscar las palabras justas sin saturar, abusar, ni forzar. Cuando tenga tiempo voy a escribir algo sobre los microrrelatos, como reflexión, ya que es un género que por lo visto me interesa mucho y que estoy "investigando".
Muchas gracias por tu aporte y tenés razón, en la próxima versión voy a volver un poco a lo original.
Saludos!