20 febrero 2010

El recital




Cuando una viaja seis horas desde Santa Fe hasta Buenos Aires de madrugada para llegar a las siete de la mañana a Retiro y luego deambular por la ciudad hasta las ocho de la noche, hora en que deberá tomar el colectivo para Salta con más de veinte horas de viaje; cuando el viaje hacia la meta final implica también que la elección del lugar para vacacionar permita no alejarse demasiado del sitio estratégico del recital; cuando una pisa por primera vez y sin querer aquel famoso estadio pintado de amarillo y azul y piensa que es realmente impresionante; cuando la gente hormiguea abajo mientras la caja de bombones estalla por los laterales; cuando de repente se apagan las luces y una voz demasiado conocida anuncia la entrada del grupo "Pereza" para "matar el aburrimiento"; cuando de repente otra vez las luces y de golpe ahí está y en el aire se saborea un "Tiramisú de limón" que suena delicioso; cuando un "Aves de paso" y un "Y sin embargo cuando..." me raspan en la garganta y me comienzan a humedecer la vista panorámica; cuando ahí está Joaquín por fin, Joaquín en Argentina, una vez más para tantos, pero no para mí, porque aquella es "la" vez en que por fin; cuando todo eso pasa, y ya pasó hace exactamente un mes, me quedo sabiendo, una vez más, que la alegría que suponen algunas cosas y algunos momentos, son universales, sí, pero sólo propios.


3 comentarios:

laspastillasdelabuelo dijo...

tengo un amigo en españa qe es cantautor,no me conoce pero nos llevamos bien, hizo una cancion se llama "y sin embargo" de esa cancion yo ya no me puedo hacer cargo, por qe habla de ser infiel aun amando con locura, lamento decir esto pero por fin, SE EQIVOCO JOAQIN

Lucila dijo...

Adoro esa canción de Las pastillas!!!
Qué bueno, gracias.

"Maura" dijo...

Lo amo...