20 mayo 2010

¿Vieja, yo?

No estoy vieja.
No porque se me hayan caído encima
unos tantos años
aplastándome algunas osadías
y un par de ansiedades.


No por desandar mis errores
en los parajes de los recuerdos
o por ver a los jóvenes
mirarme tras el espejo reluciente
de sus pieles tersas.


No estoy vieja.
Si hasta compré un resorte
para cada pedazo de mi cuerpo
y un recipiente descartable
para todas las lágrimas.


Si hasta las canas nuevas
me crecen con tintura.


Y cada día que se apaga
me saluda con la cara de la Muerte
pero yéndose cada vez
más lejos.

3 comentarios:

Marcela dijo...

Hola Lu, me encantó!
Y ese humor tan especial...
Te envío un abrazo.

Martina dijo...

Sí, Lucila, hermoso y duro el poema.
No estás vieja.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

No te conozco, sé solamente que caminamos por las mismas calles ¡¡pero qué lindo poema!!